“Sánchez ha hecho de la división una herramienta política. Ha levantado un muro entre españoles, ha alimentado el enfrentamiento entre adversarios y ha recurrido a los fantasmas de nuestra historia para convertir discrepancias legítimas en trincheras ideológicas. Y, lejos de rectificar, anuncia su voluntad de mantener esa estrategia. Gobernar para todos parece haber dejado paso a gobernar contra quienes no comparten su proyecto.
Los numerosos casos de corrupción que han salpicado al entorno del presidente y al PSOE constituyen un motivo de enorme preocupación y exigen explicaciones y responsabilidades. Pero enfrentar a Sánchez con la Justicia no es la única razón para un cambio de gobierno. Defendamos la separación de poderes y dejemos a los tribunales hacer su trabajo.
El deterioro acumulado va mucho más allá. La inflación, los impuestos y el encarecimiento de la vida han erosionado la capacidad adquisitiva de numerosas familias, con especial incidencia en unas clases medias que sienten que cada vez pagan más y llegan a menos. El acceso a la vivienda se ha convertido en una barrera imposible para jóvenes y familias. La imagen exterior de España se ha deteriorado profundamente y el giro hacia la más radical izquierda ha abierto un abismo entre España y la mayoría de nuestros socios en Europa. Y decisiones tan sensibles como la posición adoptada ante Marruecos después de la invasión de Ceuta siguen reclamando explicaciones y asunción de responsabilidades.
Sánchez comienza su campaña besando en público a su mujer, nos habla de amor, baila, presume de actividad sexual, se envuelve en la bandera de Palestina y abraza a Bildu. Un gran programa de gobierno.
Ante este panorama, el centroderecha tiene una responsabilidad que no puede eludir. Y no la elude. Feijóo ha presentado su contrato con España que incluye compromisos que considera prioridades y que suponen acciones de máxima urgencia para cambiar el rumbo: defensa de la Soberanía Nacional, recuperar la calidad de nuestra democracia, reducir el tamaño de la Administración, construir viviendas, ordenar la inmigración, garantizar las pensiones, fortalecer la Sanidad Pública, elevar el nivel educativo, más seguridad en las calles, bajar los impuestos, subir el salario medio, recuperar el prestigio de España en el exterior, y otras que se corresponden con el interés de la mayoría de los españoles.
Las próximas elecciones deberían servir para algo más que cambiar de presidente. Cambiemos el rumbo con nuestro voto.”