“Los errores del Gobierno de Pedro Sánchez son innumerables y algunos de extraordinaria gravedad. La corrupción, el permanente ataque a los jueces, el pavoroso deterioro institucional, la falta de rumbo en asuntos esenciales, sus mentiras y las contradicciones de sus políticas ofrecen argumentos suficientes para ejercer una contundente oposición. Pero no se debe convertir la crítica al adversario en el principal argumento propio. España necesita algo más.
Pocos dudan de que será el PP quien gobernará después de las próximas elecciones generales. Ya es momento para empezar a explicar cómo piensa hacerlo. Esta Legislatura está dando los últimos coletazos. No hay razones para no empezar a hablar del futuro.
Los ciudadanos saben muy bien lo que está mal, y necesitan ganar confianza en nuestro País, en España, tan maltratada por el gobierno de Sánchez. Quieren saber qué se va a cambiar, cómo se va a cambiar y cuándo se va a hacer.
Inmigración. Vivienda. Impuestos. Justicia. Administración. Seguridad. Educación. Sanidad. Pensiones. Corrupción. Ley Electoral. Son demasiadas las cuestiones pendientes. No basta limitarse a señalar las deficiencias del Ejecutivo actual. Son muchos, demasiados, los asuntos que preocupan a la mayoría, y que requerirán establecer prioridad y urgencia en su solución.
Es difícil establecer en qué fecha comenzó el deterioro de la calidad democrática de España. Pero es indudable que la llegada de Sánchez supuso un paso atrás en la posición de País muy honorable que llegamos a conseguir. Pero hay otra importante cuestión que no deberíamos olvidar: gobernar también exige intentar evitar las equivocaciones.
as administraciones populares han cometido algunos errores que han provocado una sorpresa y una decepción mucho mayores de lo que probablemente sus responsables imaginaron. El PP quiere pedir confianza para gobernar España demostrando que ha aprendido de esos errores. Mejores equipos, mayor exigencia, más transparencia y decisiones explicadas con claridad.
El votante que apuesta por el cambio no está firmando un cheque en blanco. Está depositando una confianza que puede perderse rápidamente si las expectativas no se corresponden con la realidad.
Por eso es muy importante que el PP demuestre que no es el partido que solo espera que el Gobierno se desgaste. Debe mostrarse como el partido que está preparado para sustituirlo. La próxima campaña no debería consistir en explicar durante horas por qué Sánchez debe marcharse. Eso, a estas alturas, muchos españoles ya lo habrán decidido por sí mismos. La verdadera pregunta será otra:
¿Qué hará cuando gobierne el Partido Popular?
Para la mayoría la respuesta es fundamental para renovar su esperanza. Que empiecen a conocerla.”