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Fórmula 1/ El desembarco del GP en Madrid

Madrid prepara un dispositivo especial de movilidad para recibir a 345.000 aficionados de la F1
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Madrid prepara un dispositivo especial de movilidad para recibir a 345.000 aficionados de la F1

El Gran Premio, que se disputará del 11 al 13 de septiembre en el entorno de Ifema, obligará a controlar los accesos a Valdebebas y a limitar el tráfico privado. Metro aumentará hasta un 50 % su capacidad, Cercanías llegará a frecuencias de cinco minutos y la EMT desplegará cinco lanzaderas gratuitas.

viernes 04 de septiembre de 2026, 11:46h
Madrid se prepara para recibir por primera vez a la Fórmula 1 con un desafío que va mucho más allá de la pista. La llegada del Gran Premio a la capital pondrá a prueba durante cinco días la capacidad de la ciudad para mover a una auténtica marea de aficionados. La previsión es de 345.000 asistentes entre el viernes 11 y el domingo 13 de septiembre, una cifra que ha obligado a diseñar un amplio dispositivo de movilidad alrededor de Ifema.

Las restricciones comenzarán un día antes de que se enciendan los motores y se mantendrán hasta el lunes 14. El objetivo es evitar que la enorme afluencia de público provoque un colapso en Valdebebas, Ifema y las principales vías de acceso al circuito. El Ayuntamiento ha pedido incluso a las empresas situadas en el entorno que faciliten el teletrabajo para reducir los desplazamientos durante los días críticos.

El dispositivo contempla dos coronas de movilidad. La exterior contará con controles para regular el tráfico, establecer desvíos y actuar ante posibles retenciones. La interior será una zona de acceso restringido en la que los vehículos privados solo podrán circular si disponen de la acreditación correspondiente.

Calles con restricciones

Las restricciones afectarán a numerosas calles del entorno de Ifema y Valdebebas, entre ellas la avenida de las Fuerzas Armadas, Vía Dublín, Ribera del Sena, Ribera del Loira, Alejandro de la Sota, Francisco Umbral y la avenida del Consejo de Europa. La M-11 y la M-40 permanecerán abiertas, aunque no se descartan cortes puntuales si la llegada de vehículos supera la capacidad prevista.

El tráfico no será el único frente. El estacionamiento también estará sometido a un control especial. En varias calles del entorno estará prohibido aparcar y los vehículos que permanezcan estacionados después de la señalización previa podrán ser retirados por la grúa municipal. La organización podrá solicitar estas actuaciones cuando hayan transcurrido las 48 horas establecidas desde la colocación de las señales.

Para los residentes, trabajadores, clientes de hoteles con reserva y usuarios del Club de Golf habrá excepciones. Podrán acceder a las zonas restringidas en vehículo, pero deberán disponer de la acreditación necesaria para superar los controles.

Transporte municipal

Ante semejante despliegue, el transporte público se convierte en la pieza clave del dispositivo. El Ayuntamiento calcula que tres de cada cuatro aficionados, alrededor del 75 % del total, llegarán al Gran Premio utilizando Metro, Cercanías o autobuses.

Metro será uno de los principales pulmones del operativo. La línea 8 incrementará su capacidad un 50 %, hasta alcanzar los 21.000 viajeros por hora y sentido. Las líneas 4 y 5 también reforzarán su servicio para absorber la presión adicional que generará la llegada y salida de miles de espectadores.

La línea 4 incorporará dos trenes en las horas punta y podrá transportar hasta 7.500 pasajeros por hora. La línea 5 añadirá otro convoy y elevará su capacidad hasta los 9.900 viajeros por hora.

Cercanías reforzará especialmente la estación de Valdebebas. Durante las horas punta del viernes los trenes circularán cada cinco a siete minutos, mientras que durante los momentos de máxima demanda del fin de semana podrán hacerlo cada cinco minutos. La capacidad alcanzará los 15.000 viajeros por hora.

Lanzaderas

La EMT pondrá sobre el asfalto cinco lanzaderas gratuitas para conectar el circuito con diferentes puntos de Madrid. La línea interna, que comunicará las zonas norte y sur del recinto, tendrá una frecuencia aproximada de cuatro minutos.

Las otras cuatro lanzaderas conectarán Madring con el estadio Metropolitano, Canillejas, Plaza de Castilla y Avenida de América. Tendrán frecuencias de entre cinco y siete minutos y funcionarán principalmente entre las 7.30 y las 21.00 horas. Por otro lado, la lanzadera interna prolongará su servicio hasta las 22.00 horas, mientras que la conexión con Avenida de América estará disponible de 17.00 a 21.00 horas.

Pese al llamamiento a utilizar el transporte público, el dispositivo también contempla miles de plazas para quienes tengan que desplazarse en vehículo privado. Habrá 11.854 plazas o reservas para coches, 1.000 para motocicletas y espacio para 270 autocares. Los aparcamientos estarán repartidos entre Ifema y el parque Juan Carlos I, el estadio Metropolitano y la Ciudad Deportiva del Real Madrid. También habrá espacios específicos para vehículos acreditados y las zonas de hospitalidad.

Los taxis tendrán áreas diferenciadas en función del acceso al circuito. En el norte estarán situados en la avenida de las Fuerzas Armadas y en el sur ocuparán una zona del aparcamiento del parque Juan Carlos I. Los VTC tendrán puntos específicos de recogida y bajada, aunque solo podrán acceder al dispositivo si cuentan con un servicio previamente contratado.

Accesos

El control también se trasladará a las puertas del circuito. En total habrá 23 accesos repartidos por el perímetro del recinto, todos ellos preparados con un carril accesible para personas con movilidad reducida.

La jornada para el público general comenzará a las 8.00 horas y la entrada y salida de espectadores estará prevista hasta las 20.00 h. Algunas actividades privadas y corporativas podrán prolongarse, sin embargo, hasta las 23.00 h.

La magnitud del dispositivo da una idea del impacto que tendrá el estreno de la Fórmula 1 en Madrid. No se trata únicamente de organizar una competición deportiva, sino de gestionar durante varios días el desplazamiento de cientos de miles de personas en una de las zonas con mayor actividad empresarial, hotelera y de transporte de la capital.

Madrid afronta así su primer Gran Premio con una prioridad clara: que la carrera no termine convirtiéndose en una carrera contra el reloj para entrar o salir de la ciudad. Cinco días de controles, refuerzos ferroviarios, lanzaderas y restricciones pondrán a prueba la movilidad de la capital mientras los monoplazas buscan protagonismo sobre el asfalto de Ifema.

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