La incertidumbre se ha convertido en el principal enemigo de los vecinos evacuados por los incendios del suroeste madrileño. Sin saber cuándo podrán regresar a sus casas ni qué encontrarán al volver, las personas acogidas en Alcobendas reciben desde este lunes atención psicológica como parte del dispositivo de emergencia activado por la Comunidad de Madrid.
Cinco equipos itinerantes de psicólogos recorren los 18 centros de acogida habilitados en 16 municipios de la región para prestar apoyo emocional a las más de 2.500 personas desplazadas por el avance de las llamas. Junto a ellos trabajan informadores que orientan a los afectados sobre los trámites administrativos y las futuras ayudas públicas. Uno de esos equipos ha visitado este lunes el pabellón Amaya Valdemoro de Alcobendas, donde el viceconsejero de Presidencia y Administración Local, José Antonio Sánchez Serrano, ha supervisado el funcionamiento del operativo.
"La incertidumbre es enorme porque muchos vecinos desconocen si el fuego ha alcanzado sus viviendas o cuándo podrán regresar", ha señalado el viceconsejero, quien ha explicado que el apoyo psicológico pretende aliviar la tensión acumulada durante los días de evacuación y complementar la asistencia social y sanitaria que ya reciben los afectados.

Alcobendas mantiene acogidos a 99 vecinos de Navalagamella en un dispositivo que funciona las 24 horas y que moviliza a medio centenar de voluntarios de Protección Civil, agentes de la Policía Local y personal municipal. Entre los evacuados hay 17 menores y cuatro personas con movilidad reducida. Durante las últimas horas también se ha gestionado la renovación de la medicación de unas 25 personas y se ha garantizado la continuidad del tratamiento de un paciente que necesita diálisis.
El operativo atiende igualmente las necesidades específicas de los afectados. Un grupo de 30 personas de confesión musulmana recibe alimentación halal donada para estos días, mientras que el pabellón Amaya Valdemoro dispone de un espacio reservado para las mascotas evacuadas, donde permanecen ocho perros, tres gatos y un conejo.

Más allá del alojamiento y la manutención, el centro ofrece atención sanitaria, apoyo social y acompañamiento permanente. Los menores participan en actividades organizadas por los monitores del polideportivo para reducir el impacto emocional de una situación que mantiene a decenas de familias pendientes de la evolución del incendio.
El dispositivo continuará operativo mientras permanezca declarada la emergencia nacional. Hasta entonces, Alcobendas seguirá siendo uno de los principales puntos de acogida para quienes, de un día para otro, tuvieron que abandonar sus hogares con la esperanza de poder regresar cuanto antes.