“Alcobendas ha sabido hacerlo en distintas etapas y con gobiernos de diferente signo político. Ahí están ejemplos que pude hacer en persona como alcalde, como la glorieta dedicada a Tomás Díaz-Valdés, periodista y fundador de *La Tribuna de La Moraleja*; el reconocimiento a Antonio García, empresario muy vinculado a nuestra ciudad; la rotonda de Protección Civil, en homenaje a quienes siempre están cuando más se les necesita; o el skatepark que lleva el nombre de Ignacio Echeverría, ejemplo de valentía y solidaridad. Más recientemente y en este mandato, también se ha reconocido la trayectoria del exalcalde Ignacio García de Vinuesa con la denominación del Centro de Arte.
Todos ellos tienen algo en común: representan valores que merecen permanecer en el tiempo y servir de inspiración a las nuevas generaciones. Cuando una ciudad dedica una calle, una plaza o un espacio público a una persona, no solo recuerda un nombre; cuenta una historia y transmite un ejemplo.
Por eso, propuestas como el reconocimiento a Arsenio Inclán Alonso trascienden cualquier debate político. Su contribución a la educación durante décadas convirtió al Liceo Europeo en un referente nacional e internacional, formando a miles de alumnos desde Alcobendas. Su legado forma parte de la identidad de nuestra ciudad.
Reconocer a quienes nos han hecho mejores no debería entenderse como una cuestión partidista, sino como un acto de justicia y de gratitud. Porque una ciudad que cuida su memoria es una ciudad que también cuida su futuro.”