Carla Bruni, la esposa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha quejado, en un mensaje dirigido a los medios de comunicación, de las fotografías publicadas de su hija Giulia, tomadas contra su consentimiento, y reclama que se respete el derecho al anonimato que pide desde que nació la pequeña.
"En nombre de la libertad de prensa, siempre he aceptado sin quejarme la publicación de fotografías robadas o de información, incluso erróneas sobre mi vida privada, pero no puedo aceptar y nunca aceptaré que se pisotee el derecho de mis hijos a vivir libres y en el anonimato, sea periodo electoral o no", señala Bruni en una declaración publicada en su página de internet.
Sin consentimiento
Indica que como es "habitual" algunos medios publican imágenes suyas no autorizadas, pero ahora también lo han hecho con algunas que "dejan entrever la cara de mi hija" y que se tomaron "sin ningún consentimiento de mi parte".
Al parecer, la primera dama de Francia se refiere concretamente a alguna web belga en particular, que no ha desenfocado la imagen en la zona de la cara del bebé, como se hace muchas veces.
La primera dama de Francia critica "cualquier utilización que se haga de la imagen de mis hijos, así como cualquier comunicación de informaciones sobre su intimidad" como lo ha dicho en numerosas ocasiones.
Por eso pidió a los que las han publicado que "respeten el derecho a la vida privada de mis hijos considerando que no pueden vivir encerrados".
Peticiones de anonimato para los niños. Giulia, la hija de Bruni y de Sarkozy, nació el pasado mes de octubre en París. Ya a la salida del hospital, su madre la llevó cubierta por entero para eludir los objetivos de los fotógrafos y los cámaras que estaban apostados en el exterior del centro.
Desde semanas antes había repetido que no quería que el bebé fuera fotografiada y aseguraba que no iba a exponerla públicamente y se hizo saber que se había preparado una respuesta legal para si la prensa infringía el derecho al anonimato y a la intimidad de la pequeña.