Hasta el próximo 27 de octubre, la sala de exposiciones del Centro Cívico Anabel Segura acoge la exposición pictórica de Javier Larrumbide Arbeloa. El artista, vecino del distrito Urbanizaciones, está considerado como uno de los mejores bodegonistas españoles. A Larrumbide le viene este don, de familia.
Su padre, Don Alberto de Larrumbide está considerado como uno de los mejores pintores miniaturistas de todos los tiempos. Su abuelo, médico de profesión, también pintaba con maestría aunque nunca se dedicó en exclusiva a este arte, cosa que como cuenta el pintor, tampoco él mismo pensó que la pintura acabaría siendo su modus vivendi.
Para conocer este singular binomio en la vida de Javier Larrumbide, hay que remontarse a principios de los ochenta.
De profesión economista, dedicado toda su vida a los barcos (dirigió una conocida naviera), su trayectoria siempre fue unida a la pintura, en una primera etapa como hobby pero luego como profesión. “Al principio mi meta era el propio placer de pintar, compaginando mi vida laboral con ese arte. Inicialmente pintaba copias que, para mi sorpresa, vendía fácilmente en mi entorno más íntimo. Hablo del año 1980. Me asombraba que, la gente, mis conocidos, me pagaran 25.000 pesetas por aquellas copias al óleo de pequeño formato de pintores famosos.” Aunque técnicamente le influyeron mucho pintores como José Puigdengolas y Guillermo Muñoz Vera, sin embargo no tuvo mejor escuela que la que le proporcionó ver pintar a su padre. “En mi casa se valoraba el arte en general y mi padre, que además de pintor fue coleccionista de pintura, me la hizo apreciar de una manera que en otro entorno familiar no hubiera sido posible.” A raíz de estos inicios exitosos con la venta de sus cuadros, Larrumbide ha ido perfeccionando su estilo, a base de trabajo y dedicación, hasta la época dorada que alcanza ahora, inmerso, sin duda en su etapa de madurez. Famoso entre los entendidos, además de por sus excepcionales bodegones, por su dominio en la técnica de la Grisalla (ya utilizada por los grandes pintores desde el siglo XIV), el autor, deja claro que “la copia de autores de la pintura valenciana o catalana como Joaquín Sorolla, Joaquín Mir, Anglada Camarasa, o José Puigdengolas entre otros, le proporcionaron una gran riqueza tonal a su paleta. Mi primera época estuvo plenamente dedicada al paisaje. Luego y gracias a la insistencia y ánimo de mi mujer Paloma, comencé a pintar mis propios temas originales, eso sí, siempre realistas, fundamentalmente bodegones. Luego la temática evolucionó como es usual en los pintores”.
En estas vicisitudes, el autor destaca que “a la hora de pintar, de concebir un tema, hay que tener en cuenta no solo la temática dirigida a la venta en general, es decir la parte comercial, sino la obra encaminada a satisfacer una inquietud personal, esencialmente por su originalidad y/o dificultad y que a la postre suele tener, casi siempre, como destino el coleccionista.” Su excelso trabajo se encuadra dentro del realismo e incluso hiperrealismo. Su obra ha sido protagonista en 27 exposiciones individuales y 57 colectivas, apareciendo en multitud de catálogos y revistas, e incluso enciclopedias de arte, además de poseer numerosos premios y menciones de honor. Además de todo esto, Larrumbide es un pintor moderno y destaca el uso que hace del programa digital Photoshop. "Me apoyo mucho en él para la composición. Doy también clases convencionales de pintura y también en el mismo ámbito pictórico también enseño a quienes puedan estar interesados en Photoshop como un magnífico medio para un más rápido aprendizaje de las técnicas de la pintura y del color. Es un instrumento de apoyo al pintor y estoy convencido de que muchos pintores jóvenes lo están utilizando hoy en día.” Por último, el pintor quiere hacer una referencia especial al esfuerzo del Ayuntamiento de Alcobendas por difundir el Arte "Agradezco a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alcobendas todas las facilidades que me ha dado para realizar la exposición y en especial y a quienes han montado la muestra sin cuyo esfuerzo y dedicación mis obras no hubieran visto la luz".
En definitiva, estamos ante una de las mejores muestras pictóricas que han pasado por la sala de exposiciones del Centro Cívico del distrito.
