La situación de Nueva Rumasa se complica con cada paso que el grupo de empresas de la familia Ruiz-Mateos da para tratar de mejorarla. A la suspensión de pagos declarada este martes en dos de sus principales empresas, Dhul y Clesa, se suma ahora una serie de cartas que el grupo entregó el martes a los medios de comunicación. Los documentos forman parte de la correspondencia que la familia Ruiz-Mateos mantuvo con el Banco Santander en los últimos años y de ellos se desprende que el grupo engañó a los 5.000 inversores que adquirieron pagarés emitidos por la compañía. Este hecho queda patente en una de las cartas, con fecha de 9 de febrero de 2009, enviada por José María Ruiz-Mateos al director general de riesgos de la entidad, Javier Peralta. "Quiero también que sepas que mucha de la publicidad y comentarios que de vez en cuando salen en los medios de comunicación, sobre inversiones y puestos de trabajo, forman parte del marketing de cara a la opinión pública, pues a la hora de la verdad, si lo analizas bien, cuando llevamos a efecto alguna operación mercantil, es porque recibimos más de lo que invertimos…”.