Alcobendas afronta el final del verano con una evolución positiva de la criminalidad, pero no todos los indicadores se comportan igual. Los últimos datos oficiales muestran menos infracciones penales, mientras algunos delitos concretos siguen concentrando la atención policial y obligan a mantener la vigilancia en determinados puntos de la ciudad.
Los datos del Ministerio del Interior correspondientes al primer trimestre de 2026 dejan una primera conclusión clara: Alcobendas registró 1.337 infracciones penales entre enero y marzo, frente a las 1.417 contabilizadas durante el mismo periodo de 2025.
Son 80 delitos menos, lo que supone una reducción del 5,6%. La criminalidad convencional cayó un 5,3%, mientras que también se produjo un descenso de los delitos cometidos a través de Internet.
El dato resulta especialmente relevante porque permite poner en contexto algunas noticias sobre sucesos que se han producido durante el verano: un caso concreto no significa que la criminalidad general esté aumentando.
Los robos en viviendas se desploman
Uno de los datos más positivos se encuentra precisamente en uno de los delitos que más preocupa tradicionalmente a los vecinos de Alcobendas y La Moraleja: los robos en viviendas. Entre enero y marzo se registraron 13 robos con fuerza en domicilios, frente a los 31 del mismo periodo de 2025.
La caída alcanza el 58,1%. Es una evolución especialmente significativa para una ciudad con numerosas zonas residenciales y viviendas unifamiliares.
Además, la Policía Local ha desarrollado durante el verano campañas específicas de prevención de robos en viviendas y ha trasladado recomendaciones a los vecinos que abandonan sus casas durante las vacaciones.
Los hurtos requieren más atención
La fotografía cambia cuando hablamos de hurtos. Un informe de seguridad de la Policía Local correspondiente al Distrito Norte mostró que los hurtos pasaron de 3 a 11 casos entre los dos periodos bimestrales analizados.
El incremento convierte a este delito en uno de los indicadores que más llama la atención dentro de ese distrito. No significa que toda Alcobendas esté experimentando la misma evolución, pero sí demuestra la importancia de analizar la seguridad por zonas y por tipos de delito, y no únicamente mediante una cifra global.
También bajan los robos con violencia
Otro de los datos positivos del balance municipal es la evolución de los robos con violencia e intimidación. Alcobendas pasó de 16 casos en el primer trimestre de 2025 a 11 en 2026, un descenso del 31,3%.
La tendencia ayuda a explicar por qué la criminalidad convencional terminó el primer trimestre por debajo de los registros del año anterior.
El tráfico de drogas sigue siendo un punto de vigilancia
No todos los indicadores evolucionaron favorablemente. Los delitos relacionados con el tráfico de drogas pasaron de 13 casos durante el primer trimestre de 2025 a 15 en 2026.
Es una subida pequeña en términos absolutos, pero representa uno de los ámbitos que continúan requiriendo actuaciones policiales.
Durante los últimos meses, además, Alcobendas y otros municipios del entorno han sido escenario de operaciones contra redes dedicadas al tráfico de drogas, lo que mantiene este asunto entre las prioridades de las Fuerzas de Seguridad.
La seguridad también se juega en Internet
La seguridad de los vecinos ya no se limita a lo que ocurre en la calle. Las estafas y otros delitos digitales forman una parte cada vez más importante de la criminalidad. En España, los ciberdelitos representaron en 2025 casi el 20% de toda la criminalidad, con 488.426 casos registrados. Casi nueve de cada diez fueron fraudes informáticos.
Por eso, el regreso a la actividad después del verano también implica recuperar las recomendaciones de seguridad frente a llamadas fraudulentas, mensajes falsos, suplantaciones bancarias y compras online.
¿Dónde debe mantenerse la vigilancia?
Los datos disponibles aconsejan evitar señalar barrios completos como “zonas peligrosas”. La información policial permite detectar determinados tipos de problemas en determinados periodos, pero no significa que una zona sea insegura en términos generales.
En el caso del Distrito Norte, por ejemplo, el aumento de hurtos registrado en el último informe contrasta con la evolución positiva de otros indicadores de seguridad. La clave está, por tanto, en una vigilancia policial que pueda adaptarse a dónde y cuándo aparecen determinados delitos.
Qué está haciendo la Policía Local
La respuesta pasa por combinar prevención, vigilancia y actuaciones específicas. La Policía Local mantiene campañas destinadas a prevenir robos en viviendas, especialmente durante los periodos vacacionales, además de actuaciones relacionadas con seguridad ciudadana y control de determinadas conductas.
La prevención también depende de los propios vecinos: cerrar correctamente puertas y ventanas, no publicar en redes sociales que una vivienda está vacía y avisar ante situaciones sospechosas siguen siendo algunas de las recomendaciones trasladadas por los agentes.
Alcobendas llega a septiembre con una evolución positiva
La conclusión que dejan los últimos datos oficiales es, por tanto, bastante más matizada que la percepción que pueden generar algunos sucesos aislados. Alcobendas registró un 5,6% menos de infracciones penales durante el primer trimestre de 2026, con una caída especialmente importante de los robos en viviendas y de los robos con violencia.
Al mismo tiempo, los hurtos presentan focos concretos de incremento y el tráfico de drogas sigue siendo uno de los indicadores que requieren atención.
Con la vuelta de septiembre y el regreso progresivo de la actividad normal en colegios, comercios, oficinas y zonas residenciales, la seguridad volverá a estar en el centro de la actividad municipal.
La fotografía actual, sin embargo, no es la de una ciudad donde los delitos estén disparándose. Es la de una ciudad en la que la criminalidad global baja, pero determinados problemas siguen requiriendo vigilancia específica.
* los datos oficiales municipales más recientes disponibles del Ministerio son todavía los de enero-marzo