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Niveles de polen disparados y mayor riesgo para alérgicos
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Niveles de polen disparados y mayor riesgo para alérgicos

Las lluvias persistentes y las bajas temperaturas del invierno han retrasado la polinización en España, provocando una acumulación de polen que podría intensificar los síntomas de alergia y asma durante la primavera.

lunes 23 de marzo de 2026, 12:04h
La primavera de 2026 se perfila como una de las más complicadas de los últimos años para las personas alérgicas en España. Tras un invierno marcado por lluvias continuas y temperaturas más bajas de lo habitual, los expertos alertan de un aumento significativo en los niveles de polen. Según explican desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, las precipitaciones han generado el denominado “efecto lavado”. Este fenómeno arrastra temporalmente el polen fuera de la atmósfera, reduciendo su presencia momentáneamente pero retrasando la polinización.

Cuando el clima se estabilice, el polen acumulado se liberará de forma intensa y concentrada, incrementando los picos de exposición. Además, las bajas temperaturas durante el invierno han ralentizado la floración de muchas especies vegetales, contribuyendo a concentrar la dispersión del polen en un periodo más corto.

Las especies que más preocupan a los especialistas son las cupresáceas, como los cipreses y las arizónicas, cuyo ciclo de polinización se ha retrasado. También se prevé un aumento de los niveles de polen de gramíneas, responsables de la mayoría de las alergias estacionales, y del olivo, especialmente en el sur del país.

La combinación de estos factores podría derivar en concentraciones superiores a la media, afectando a amplias zonas del territorio nacional. Por ello, los especialistas advierten que el impacto no se limita a la rinitis alérgica; la humedad elevada favorece la proliferación de mohos y ácaros domésticos. Además, estos alérgenos incrementan el riesgo de asma alérgico, especialmente en personas previamente sensibilizadas.

La humedad afecta la barrera epitelial de las vías respiratorias, dificulta la eliminación del moco y aumenta la inflamación. Como resultado, los pacientes asmáticos pueden experimentar crisis más intensas y frecuentes durante esta primavera.

Diferenciar entre alergia y resfriado común es clave para un tratamiento adecuado. La alergia se manifiesta con estornudos, congestión nasal, picor ocular y ausencia de fiebre. En cambio, el resfriado suele presentar dolor de garganta intenso, tos marcada y febrícula. Y ante una crisis asmática, la rapidez en la actuación es fundamental. Por lo que la aparición de dificultad respiratoria, opresión torácica o silbidos requiere administrar la medicación indicada. Y si la saturación de oxígeno desciende por debajo de niveles seguros, es imprescindible acudir a urgencias.

Los expertos recomiendan medidas preventivas durante los picos de polinización. Entre ellos, limitar la exposición al aire libre en horas de mayor concentración de polen es fundamental. También se aconseja usar gafas de sol y mascarilla, especialmente al caminar por parques o zonas rurales. Además de extremar la higiene personal, incluyendo lavado de cabello y lavados nasales, ayuda a reducir la exposición al polen acumulado.

Prevención

En casa, conviene ventilar a media mañana y mantener las ventanas cerradas el resto del día y secar la ropa en secadora para evita que acumule partículas de polen. Por otro lado, al conducir, se recomienda mantener las ventanillas cerradas y activar el aire en modo recirculación.

La inmunoterapia es la única opción capaz de actuar sobre la causa de la alergia y prevenir complicaciones futuras. Seguir las indicaciones médicas y anticiparse a los periodos de mayor polinización puede aliviar significativamente los síntomas. Y más este año, cuando los niveles de polen combinados con la humedad ambiental obligarán a millones de personas a extremar precauciones.

Los especialistas insisten en que la preparación y la prevención son clave para proteger la salud respiratoria. La evolución de los próximos meses será determinante para conocer la intensidad real de la temporada. Porque todo apunta a que la primavera de 2026 supondrá un reto significativo para los alérgicos en toda España.

El seguimiento constante de los niveles de polen y la adopción de medidas preventivas serán esenciales para minimizar los efectos adversos. Y la coordinación entre autoridades sanitarias y pacientes ayudará a reducir complicaciones en quienes padecen asma o rinitis.

Ante la llegada de los primeros días cálidos, es importante no bajar la guardia y mantener hábitos que limiten la exposición al polen. La combinación de factores climáticos ha generado un escenario atípico que puede hacer que esta primavera sea recordada por sus altos niveles de polen. Por ello, los médicos recuerdan que anticiparse y tomar precauciones es la mejor estrategia para enfrentar los retos de la temporada.

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