Y volvió el pánico. Una hora y media después del arranque de la sesión el rojo ha inundado las principales plazas bursátiles. El Ibex 35 se deja más de un 3%, pero son Berlín y Londres las que más se dejan, con caídas superiores al 4%. París cede en los mismos niveles que Madrid y Milán es la que menos cae (en torno al 2%).
La volatilidad vuelve a marcar los mercados, en una sesión que ha arrancado con rebotes. Sin embargo, en menos de una hora los parqués se han dado la vuelta y las órdenes de venta se suceden. Pese a los mínimos de las Bolsas asiáticas de esta mañana y el descalabro de Wall Street de ayer, el Ibex 35 ha vuelto a despertarse en positivo, con subidas superiores al 1%, empujado por la banca. Pero como viene siendo habitual en las últimas sesiones, el miedo no ha tardado en hacer acto de presencia con caídas en la misma proporción.
Así ocurrió el lunes, aunque de una forma más marcada. De la euforia, se pasó a la prudencia para terminar en declive. La jornada estuvo marcada por la intervención del BCE en el mercado de deuda soberana, que sirvió para disparar al índice español en las primeras horas de la sesión, pero EEUU y su rebaja del rating se encargó de apagar los ánimos. En el otro pulso del mercado, la renta fija, la actuación del BCE sigue dando sus frutos. La prima de riesgo española amanece en los mismos niveles de la jornada anterior, cuando la compra de deuda de los países periféricos puestos en duda rebajó de forma considerable sus respectivos diferenciales: de 371 a 289 puntos.