Al menos 18 insurgentes han muerto en tres ataques con misiles teledirigidos de Estados Unidos al noroeste de Pakistán, donde los aviones sin piloto de la CIA vigilan con regularidad los movimientos de Al Qaeda y los talibán. En el primer bombardeo uno de los aviones lanzó cuatro misiles contra una casa en una zona montañosa. Tras el ataque la aeronave siguió sobrevolando el área y causó el pánico entre la población.
La mayoría de los ataques con aviones no tripulados han tenido lugar en el último año y medio en Waziristán del Norte, área tribal vecina y bastión de diversas facciones talibán paquistaníes y afganas. Desde la operación estadounidense que mató a Osama bin Laden el pasado 2 de mayo en la ciudad paquistaní de Abbottabad, los ataques con misiles se han incrementado en el país. Más de 150 personas han muerto en atentados suicidas.
EEUU presiona desde hace casi un año para que Pakistán lance una operación antitalibán en Waziristán del Norte y, en la última semana, se ha especulado con la inminencia de una intervención a gran escala de las fuerzas paquistaníes en la zona.
El Parlamento de Pakistán exigió hace un mes el cese de los ataques con aviones no tripulados en su país tras la muerte, el pasado 2 de mayo, de Osama Bin Laden a manos de comandos de EEUU en la ciudad paquistaní de Abbottabad, acción que tensó las relaciones entre Washington e Islamabad.