Otra guerra, otra fiesta, otro acertijo. Tercer partido entre Madrid y Barcelona en doce días, ida de Champions, semifinales. Quien diga que esto no tiene nada que ver con lo anterior tendrá razón. Quien argumente lo contrario, también. La competición es distinta y el planteamiento abarca 180 minutos que serían 210 en caso de prórroga. Menos urgencias, en teoría. A no ser que la sorpresa que nos reserven sea justo esa: resolver hoy. Intentarlo, al menos.
Iniesta es baja segura, y Lass titular en las filas blancas, que repetirá el planteamiento de la final de Copa esta noche en el Bernabéu. A buen seguro que los jugadores, auténticos protagonistas de la fiesta, se olvidan de todas las declaraciones previas -bastante desafortunadas- en cuanto el balón empiece a rodar esta noche sobre el césped. Pita Stark, un árbitro alemán que se ha declarado fan de Messi, tras la no designación final de Proença, portugués.