Alcobendas volvió a mostrar este jueves su compromiso con la memoria, la dignidad y la justicia en un emotivo homenaje a Miguel Ángel Blanco cuando se cumplen 29 años de su secuestro y asesinato a manos de la banda terrorista ETA. El acto, celebrado en el Parque Víctimas del Terrorismo, reunió a representantes institucionales, familiares de víctimas y vecinos para recordar el legado del concejal del Partido Popular de Ermua, cuyo asesinato en julio de 1997 marcó un antes y un después en la respuesta de la sociedad española frente al terrorismo.
La alcaldesa, Rocío García, destacó durante su intervención el sufrimiento causado por ETA durante décadas y recordó a todas las víctimas del terrorismo, así como a las miles de personas que padecieron amenazas, extorsiones o tuvieron que abandonar su tierra por la violencia terrorista.
En su discurso, la regidora también rindió homenaje al concejal del Partido Popular Alberto Jiménez-Becerril y a su esposa, Ascensión García Ortiz, asesinados por ETA en Sevilla apenas seis meses después de la muerte de Miguel Ángel Blanco. Además, agradeció la presencia de Marimar Blanco, presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco, y de Teresa Jiménez-Becerril, adjunta primera al Defensor del Pueblo y hermana del edil sevillano. "El terrorismo fracasó", afirmó la alcaldesa, al tiempo que destacó el ejemplo de ambas como símbolo de la defensa de la libertad y de la memoria de las víctimas.

Manifiesto
Durante el acto, Marimar Blanco dio lectura al manifiesto del vigésimo noveno aniversario, centrado este año en el lema "Tu legado nos compromete". El texto recordó el nacimiento del denominado Espíritu de Ermua, surgido tras las multitudinarias movilizaciones ciudadanas que reclamaron la liberación de Miguel Ángel Blanco y que supusieron un punto de inflexión en la oposición social al terrorismo. El manifiesto insistió en la necesidad de preservar la verdad de lo ocurrido y de transmitir a las nuevas generaciones la historia del terrorismo en España para evitar el olvido y cualquier intento de manipulación del pasado.
Como muestra de ese compromiso, Rocío García anunció que Alcobendas acogerá en 2027 la exposición "La Voz de las Manos Blancas", dedicada al legado del Espíritu de Ermua, y que el Ayuntamiento duplicará ese mismo año las subvenciones destinadas a las asociaciones de víctimas del terrorismo.

El homenaje incluyó también la intervención de Teresa Jiménez-Becerril, un minuto de silencio en recuerdo de todas las víctimas y una ofrenda floral junto al Monumento a las Víctimas del Terrorismo, protagonizada por las autoridades y familiares presentes.
La ceremonia concluyó con la interpretación de varias piezas musicales a cargo de profesores de la Escuela Municipal de Música y Danza, poniendo el broche final a un acto cargado de emoción y de reconocimiento a quienes sufrieron la barbarie terrorista y al compromiso de toda una sociedad por mantener viva su memoria.