La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una nueva campaña de inspección destinada a supervisar la gestión ambiental de las baterías de litio utilizadas en patinetes y bicicletas eléctricas. La iniciativa, impulsada por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, se desarrollará hasta finales de este año y pretende garantizar el cumplimiento de la legislación vigente en todas las fases del ciclo de vida de estos acumuladores.
Las actuaciones abarcarán desde la fabricación o importación de las baterías hasta su recogida y tratamiento una vez finalizada su vida útil. El objetivo es asegurar que productores, distribuidores y gestores de residuos cumplen con las obligaciones establecidas por la normativa europea y nacional, reduciendo así los riesgos para el medio ambiente y la seguridad.
El Ejecutivo regional explica que el aumento del uso de vehículos de movilidad personal, especialmente en las grandes ciudades, ha convertido la correcta gestión de las baterías en un reto creciente. Aunque estos medios de transporte contribuyen a disminuir la contaminación y la congestión del tráfico, las baterías de litio requieren un tratamiento específico para evitar la liberación de sustancias contaminantes o el riesgo de incendios.
En esta primera fase se realizarán 30 inspecciones por parte de técnicos especializados de la consejería. Los controles estarán dirigidos a fabricantes, importadores, talleres de reparación y empresas que gestionan flotas de patinetes y bicicletas eléctricas, con especial atención a aquellas que disponen de servicios propios de mantenimiento.
La campaña tendrá además carácter piloto y permitirá recopilar información para diseñar futuras actuaciones de control que formarán parte del Plan de Inspección Medioambiental 2027-2031, actualmente en fase de elaboración por el Gobierno regional.
Esta iniciativa se enmarca en el Plan de Gestión de Pilas y Acumuladores, integrado en la Estrategia de Economía Circular de la Comunidad de Madrid 2025-2032, una hoja de ruta orientada a fomentar un uso más eficiente de los recursos y una adecuada gestión de los residuos.
La Comunidad de Madrid recuerda que este tipo de controles ya se realizan en otros ámbitos relacionados con los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. En este sentido, los servicios de inspección autonómicos llevan a cabo cada año más de 850 actuaciones para verificar el cumplimiento de la normativa ambiental y promover una gestión sostenible de estos residuos.