www.tribunadelamoraleja.com

Actualidad

Los vecinos de La Moraleja piden más medidas para frenar la velocidad en estas tres calles
Ampliar

Los vecinos de La Moraleja piden más medidas para frenar la velocidad en estas tres calles

Camino del Cura, Camino del Encinar y avenida Rafael Nadal concentran las quejas por la velocidad y la seguridad de peatones, ciclistas y familias.

miércoles 05 de agosto de 2026, 12:44h
La velocidad vuelve a preocupar en las Urbanizaciones de Alcobendas. Los vecinos reclaman más medidas en Camino del Cura, Camino del Encinar y avenida Rafael Nadal, donde piden reforzar el control del tráfico para proteger a peatones, ciclistas y familias.

La velocidad vuelve a estar en el centro de las preocupaciones de los vecinos de las Urbanizaciones de Alcobendas. Camino del Cura, Camino del Encinar y avenida Rafael Nadal son tres de los puntos donde se reclama reforzar las medidas para conseguir que los vehículos reduzcan la velocidad.

El problema no es nuevo. El Ayuntamiento de Alcobendas ya ha instalado algunos elementos de calmado de tráfico en estas zonas después de las peticiones de los residentes, pero los vecinos consideran que todavía queda trabajo por hacer para garantizar una circulación más segura en unas calles eminentemente residenciales.

Tres calles bajo la lupa de los vecinos

Uno de los puntos señalados es el Camino del Cura, en El Encinar de los Reyes. En esta vía ya se instaló un nuevo resalto a la altura del número 99 después de que los vecinos alertaran durante meses del exceso de velocidad. La actuación pretendía obligar a los conductores a reducir la marcha en una zona donde conviven tráfico, peatones y accesos a viviendas.

También la avenida Rafael Nadal, en la zona de El Juncal, cuenta con un nuevo resalto destinado a reducir la velocidad de los vehículos. La actuación se planteó como una medida de seguridad vial en un tramo con elevada circulación.

A pesar de estas actuaciones, la demanda vecinal va más allá de la instalación de un único elemento de calmado.

El objetivo: que los coches levanten el pie del acelerador

La preocupación de los residentes tiene una explicación sencilla: se trata de zonas donde la circulación de vehículos convive directamente con peatones, ciclistas, niños y vecinos que acceden a sus viviendas.

En estas calles, una velocidad excesiva reduce el margen de reacción ante cualquier imprevisto y aumenta el riesgo en cruces, accesos a urbanizaciones y zonas de paso.

Los vecinos reclaman por ello que se estudien nuevas medidas que permitan controlar de forma más efectiva la velocidad.

Entre las posibles actuaciones se encuentran:

- Nuevos resaltos o elementos de calmado.
- Señalización más visible de los límites de velocidad.
- Controles policiales puntuales.
- Radares pedagógicos.
- Mejor iluminación y señalización en puntos sensibles.
- Revisión de los pasos de peatones.
- Medidas específicas para proteger a ciclistas y peatones.

El problema no es solo de una calle

La preocupación se extiende por diferentes puntos de las Urbanizaciones.

El Camino del Encinar es otro de los recorridos donde los vecinos piden que se preste especial atención a la velocidad. La configuración residencial de la zona hace que el tráfico comparta espacio con desplazamientos a pie y en bicicleta.

Para los residentes, la solución no pasa únicamente por sancionar a los conductores que incumplan los límites, sino también por diseñar las calles de manera que obliguen físicamente a reducir la velocidad.

Más controles durante las horas de mayor circulación

Otra de las peticiones vecinales pasa por reforzar la presencia policial y los controles en determinados momentos del día.

La vigilancia puede tener un efecto especialmente importante en las vías donde los conductores tienden a acelerar al tratarse de tramos amplios y con poca congestión.

Los vecinos consideran que los controles deberían combinarse con medidas permanentes de calmado para conseguir un efecto duradero.

Seguridad para peatones y ciclistas

La velocidad preocupa especialmente cuando afecta a usuarios vulnerables de la vía.

En las Urbanizaciones es habitual encontrar vecinos caminando, personas haciendo deporte y ciclistas utilizando las mismas vías por las que circulan los vehículos.

Por eso, reducir la velocidad no se plantea únicamente como una cuestión relacionada con las multas, sino como una medida de seguridad y convivencia.

Un vehículo que circula más despacio dispone de mayor margen para reaccionar ante un peatón que cruza, un niño que sale de una urbanización o un ciclista que aparece en la calzada.

El Ayuntamiento ya ha instalado algunos resaltos

Las actuaciones realizadas durante los últimos meses demuestran que el problema ya ha sido identificado por el Ayuntamiento.

En abril se instalaron nuevos resaltos tanto en Camino del Cura, en El Encinar, como en avenida Rafael Nadal, en El Juncal. Ambas actuaciones respondían a demandas vecinales relacionadas con el exceso de velocidad.

La cuestión que ahora plantean los residentes es si estas medidas son suficientes o si es necesario extenderlas a otros puntos.

¿Dónde debería actuar ahora el Ayuntamiento?

La petición vecinal apunta a una estrategia más amplia: identificar los puntos donde los vehículos circulan a mayor velocidad y actuar sobre ellos antes de que se produzca un accidente.

Para ello, los vecinos reclaman que se analicen los datos de tráfico y se determine dónde son necesarios nuevos elementos de calmado, controles o cambios en la señalización.

La solución, en definitiva, pasa por conseguir que las calles residenciales vuelvan a tener prioridad para quienes viven y caminan por ellas.

Tres calles que concentran la preocupación

Camino del Cura: ya dispone de un nuevo resalto en uno de los puntos señalados por los vecinos.

Camino del Encinar: los residentes reclaman medidas adicionales para controlar la velocidad.

Avenida Rafael Nadal: cuenta también con un nuevo elemento de calmado, aunque la preocupación por la velocidad continúa.

Una cuestión de seguridad, especialmente para las familias

En una zona residencial como La Moraleja y sus urbanizaciones, la seguridad vial tiene un componente especialmente importante.

Los vecinos quieren poder caminar, montar en bicicleta o desplazarse por las calles de sus urbanizaciones sin tener que convivir con vehículos circulando a velocidades que consideran excesivas.

La petición ahora es que las actuaciones no se limiten a puntos concretos y que se estudie una estrategia global de calmado del tráfico en las Urbanizaciones.

Porque, como resumen los propios vecinos, el objetivo no es otro que conseguir que los conductores levanten el pie del acelerador antes de que sea demasiado tarde.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+
0 comentarios