L a actuación forma parte del Plan de Acción contra el Ruido impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de la Dirección General de Carreteras. El proyecto cuenta con una inversión cercana a los 10 millones de euros, cofinanciada con fondos europeos Next Generation EU.
Las obras se desarrollan en el tramo de la Autovía A-1 comprendido entre los puntos kilométricos 12,9 y 17,2. En este corredor se concentran numerosas viviendas próximas a la autovía, lo que ha motivado la instalación de barreras acústicas de gran altura.
El proyecto contempla la colocación de once pantallas acústicas distribuidas en distintos puntos del trazado, con una longitud total cercana a los cuatro kilómetros. Las estructuras tendrán alturas variables, entre los 2 y los 6 metros, adaptándose al terreno y a la cercanía de las edificaciones residenciales.
Desde el punto de vista técnico, se instalarán paneles metálicos fonoabsorbentes diseñados para reducir tanto la propagación como la reflexión del ruido del tráfico. Y en varios tramos se incorporarán soluciones vegetales para mejorar la integración paisajística del entorno urbano de La Moraleja y el municipio de Alcobendas.
El tramo norte, próximo al entorno del campo de golf, contará con pantallas de entre 3 y 5 metros de altura. En el área central, cercana a vías como Camino Ancho, se instalarán barreras de entre 2,5 y 4 metros, con especial atención a la protección de centros educativos.
Por su parte, el tramo sur, en las inmediaciones de El Soto, contará con las pantallas más altas, que alcanzarán hasta 6 metros. Según el proyecto, estas estructuras combinarán materiales metálicos y vegetación para reforzar tanto la eficacia acústica como la integración visual.
La obra, adjudicada en 2025, tiene un plazo de ejecución de doce meses, por lo que se prevé que esté finalizada a lo largo de los próximos meses con el objetivo de reducir de forma notable la exposición al ruido generado por el tráfico en la Autovía A-1.
Por su parte, desde la Concejalía de Urbanizaciones, se ésta luchando contra la administración central para que se respete el impacto visual de las entradas, tanto de El Encinar como de la propia Moraleja.