La Policía Nacional y expertos en ciberseguridad han alertado sobre un incremento preocupante de casos de sextorsión a través de correos electrónicos en todo el territorio español. Este tipo de delito consiste en el envío de mensajes amenazantes que buscan extorsionar a las víctimas con supuestas imágenes o vídeos íntimos.
Los correos suelen indicar que el remitente tiene acceso a material sensible de la víctima y amenazan con difundirlo entre familiares, amigos o contactos profesionales si no se realiza un pago, generalmente en criptomonedas como Bitcoin. Algunos mensajes incluyen contraseñas antiguas o información personal para generar credibilidad.
Según la Policía Nacional, los jóvenes adultos y profesionales son los principales objetivos, aunque no existe restricción de edad o género. “Se trata de un fraude psicológico que busca generar miedo y vergüenza”, explica la experta en ciberseguridad, Dra. Laura García, del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).
Las autoridades insisten en que no se debe pagar ni responder a estos mensajes. “Ceder a la extorsión no garantiza que los atacantes se detengan y puede convertir al afectado en un objetivo repetido”, advierte García.
Entre las recomendaciones principales destacan cambiar inmediatamente las contraseñas antiguas, activar la verificación en dos pasos, mantener actualizados los dispositivos y ser cauteloso con correos sospechosos o archivos adjuntos desconocidos.
El INCIBE ha habilitado canales de denuncia y asesoramiento para ciudadanos afectados por sextorsión, además de llevar a cabo campañas de concienciación en colegios, universidades y empresas.
“El patrón de estos ataques es internacional, con grupos organizados operando desde distintos países, lo que dificulta la persecución legal”, explica Inspector Javier Morales, subdirector de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional. Por ello, la colaboración ciudadana es clave para identificar y frenar a los responsables.
Los expertos destacan que la prevención es la herramienta más eficaz: contraseñas fuertes, educación digital, prudencia con la información compartida en línea y desconfianza ante mensajes amenazantes son medidas esenciales para evitar ser víctima de la sextorsión.
Mientras tanto, los casos continúan aumentando, afectando a miles de ciudadanos, lo que subraya la necesidad urgente de reforzar la seguridad cibernética en hogares, instituciones educativas y empresas en toda España.