El modus operandi de los autores, que suelen actuar por parejas o grupúsculos pequeños es el siguiente: El primero se acerca con actitud amistosa, señala un objeto supuestamente caído e invita a la víctima a comprobarlo. Mientras la atención de la persona se desvía, otro participante accede al interior del coche y se lleva carteras, bolsos o cualquier objeto de valor a la vista. Lo mismo ocurre en cajeros. La recurrencia de estos hechos en grandes superficies ha puesto en alerta a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.