El proyecto, que desarrolla una avenida de dos carriles por sentido desde la rotonda de Camino de los Jardines hasta Valdebebas mediante un paso subterráneo bajo la R‑2, busca facilitar el acceso de los vecinos de Alcobendas a la M‑11, M‑30 y M‑40 sin tener que atravesar otras zonas residenciales de La Moraleja y descongestionar así el tráfico local.
La actuación urbanística se produce en un contexto en el que el nuevo desarrollo entre La Moraleja y Valdebebas ha generado expectativas por su impacto en la movilidad y la calidad de vida, al tiempo que plantea retos de tráfico para los residentes por la llegada de nuevos vehículos a una zona con pocas salidas y entradas alternativas.
Representantes municipales han destacado la importancia de esta conexión para cohesionar dos áreas que, aunque geográficamente colindantes, han carecido hasta ahora de una vía directa de comunicación eficiente. Para ello, se han llevado a cabo trabajos de movimiento de tierras, saneamiento y manejo de infraestructura preexistente, con el objetivo de abrir gradualmente el tramo en los próximos meses.
Los promotores del proyecto aseguran que el nuevo acceso no sólo favorecerá la movilidad rodada, sino que también iniciativas de transporte sostenible y peatonal están siendo consideradas en la planificación urbanística general que rodea a Valdebebas, donde ya existen conexiones por carretera, carriles bici y transporte público hacia otros puntos de Madrid.
Vecinos y comerciantes de la zona observan con atención la evolución de las obras, conscientes de que la nueva infraestructura podría influir en el valor de la vivienda y en la configuración del tráfico cotidiano, al tiempo que facilitará el desarrollo futuro de infraestructuras complementarias en el corredor norte de la capital.