“La violencia contra la mujer es una realidad dramática que atraviesa generaciones, clases sociales y territorios. No se trata de una cuestión ideológica, sino de un problema humano y social de primer orden que exige unidad y seriedad en la respuesta. El compromiso debe ser firme: prevenir, garantizar la seguridad de las víctimas, proporcionar recursos eficaces y asegurar que ninguna mujer ni ningún menor se sienta desamparado”, dice el manifiesto que ha leído la tercera teniente de alcalde, María José Ortiz.
El Manifiesto también se refiere a que la “prioridad debe ser siempre la seguridad de las víctimas y la prevención de futuros casos. Para ello, es imprescindible dotar de medios suficientes a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, a la Justicia y a los servicios sociales, garantizando coordinación y lealtad entre administraciones. La sociedad nos exige eficacia”.