El sindicato de controladores aéreos alemanes (Gdf) vuelve a intentar poner en un brete al país con la convocatoria de una nueva huelga. Será el martes, entre las 04.00 y las 10.00 GMT, en todo el espacio aéreo.
El Departamento de Seguridad Aérea (DFS) se propone recurrir una vez más en los tribunales esta huelga, tal como hizo la semana anterior, cuando la Magistratura de Trabajo prohibió in extremis un paro similar que habría paralizado el espacio aéreo alemán el jueves. Además del Gobierno, el sector turístico viene criticando esta medida de presión en el momento más álgido para este mercado. Según el departamento de seguridad aérea, la huelga afectaría a unos 2.000 vuelos y paralizaría el espacio aéreo alemán. De realizarse, sería la primera huelga a escala nacional de ese sector y afectaría a los 16 aeropuertos internacionales del país. El Gdf rechazó el viernes la última propuesta de seguridad aérea de reanudar las negociaciones, alegando que no llevaba implícita ninguna oferta nueva.