Rescatamos en el título aquel estribillo (lo hemos cambiado, pero el sentido es más o menos el mismo) de una canción de Javi Cantero (hijo del mítico Fary) para contarles, o más bien compartir con ustedes, nuestra estupefacción ante la nueva medida del Gobierno, “consensuada” con el pueblo, como siempre, de reducir la velocidad máxima en autovía de 120 a 110 km/h. Por varios aspectos que tratamos a continuación.
En primer lugar, hemos buceado en la hemeroteca, y hemos encontrado un dato estremecedor: en 1973, ante la crisis del petróleo, el gobierno de Franco redujo la velocidad máxima en carreteras. ¿Qué ocurre? Que en 1973 no había ni un cuarto de los vehículos que hay hoy en día en España y las carreteras eran como eran.
La siguiente reflexión es la siguiente: es fácil, lo ha hecho un experto en Letras: contamina más un vehículo de 12 años de media, que es lo más común dentro del parque automovilístico español, circulando a 110 km/h en 5ª velocidad a 4.500 rpm o un coche más nuevo circulando en 6ª a 130 km/h. Nos tememos que este segundo. Quizá fuese más práctico y eficaz destinar ayudas a renovar el parque automovilístico nacional que imponer leyes de este estilo con la excusa de rebajar la siniestralidad y reducir la contaminación.
La tercera reflexión tiene ver con la economía. No queremos hurgar en la herida de la recaudación. Es decir, que el gobierno reduce la velocidad máxima en autovía para pillar a todavía más incautos. Una ley cuya permanencia va ligada al precio del petróleo, va a obligar a invertir 300.000 euros en el cambio de las señales de tráfico. ¿Y cuando el petróleo vuelva a estabilizarse? ¿Habrá que gastar aún más en volver a cambiarlas?
Foment apaga las luces en las carreteras
Una nueva “iluminación” del gobierno en cuanto al ahorro energético es apagar la farolas de toda la red nacional de carreteras por las noches. El Ministerio de Fomento calcula que se ahorrarían así 12,5 millones de euros. Lo que no pensamos que puedan calcular es el riesgo que supone esta medida para la tan “cacareada” por ellos seguridad de los automovilistas, que ya han reaccionado ante esta medida. La Asociación Española de la carretera (AEC) ha afirmado que este plan es “bastante peligroso y puede producir graves accidentes”. Elena de la Peña, subdirectora técnica de este organismo, asegura que “los tramos que actualmente están iluminados pueden resultar especialmente problemáticos desde el punto de vista de la seguridad. La iluminación es una de las medidas más rentables que hay”.