Es el sentir general y con el que estamos de acuerdo por conocimiento de lo que es, ofrece y tiene La Moraleja.La conclusión final después de ver el contenido del programa es que vivimos en una especie de geto en el que la riqueza, la pijería, las grandes mansiones de Lujo, los coches exclusivos y las supuestas holgazanas, priman sobre todo los demás. La Moraleja, considerada como una de las urbanizaciones de Lujo de nuestro país, tiene bastante más. No es un Beverly Hill de Hollywood, como han tratado de mostrar en ese negativo reportaje. Sus casi 15.000 vecinos que viven en esta urbanización entre La Moraleja, Soto de La Moraleja, El Encinar, Cuesta Blanca y Arroyo de La Vega, que son las que componen el llamado barrio urbanizaciones de Alcobendas, tienen poco que ver con los hechos y gentes que mostraron sus vanidades.
Es evidente que hay mansiones mucho más espectaculares de las que se han visto en el programa, como urbanizaciones de chales individuales y adosados; incluso, pisos de más de 120 metros cuadrados. Los vecinos tienen profesiones de lo más variopinta: empresarios, artistas, políticos, ejecutivos, periodistas, banqueros, grandes deportistas, médicos, etc.
Gente con problemas
Sin embargo, muchos de ellos se encuentran en la misma situación que la mayoría de los españoles: pasando grandes apuros para mantener en pie sus empresas; otros, con la espada de Damocles sobre sus cabezas para conservar sus puestos de trabajo.
Por lo tanto, no es lo que se ha tratado de ofrecer. Hay coches de lujo. Evidente. Pero ese Lamborghini espectacular del que se ofreció la misma imagen en repetidas ocasiones, no es lo común. ¿Por qué, no ofrecieron la multitud de carteles los coches que se venden en la Plaza de la entrada?. Tampoco dijeron nada de las numerosas, casas que "Se venden". Tampoco dijeron que las grandes mansiones han bajado el precio más de un treinta por ciento. Y que muchos de sus propietarios se ven obligados a vender para afrontar las deudas de sus empresas.
Lógico. El objetivo era otro. Se trataba de mostrar la imagen de la opulencia que solo viven un mínimo porcentaje. Entre lo que según se muestra, vive alguna de las familias protagonista. Es increíble que siendo vecino uno de los máximos responsables de esa cadena televisiva se haya permitido ofrecer tantos errores y negligencias en ese espacio de tiempo.
España está atravesando uno de los peores momentos de su reciente historia. Propagar la abundancia de unos pocos, cuando la mayoría lo está pasando mal, incluidos muchos de nuestros vecinos, es crear, malestar, odio y enfrentamiento. Flaco favor se ha hecho a todos los vecinos con la emisión de este reportaje.
Nosotros fuimos invitados a participar en el programa. De hecho fuimos entrevistados. Pero como hemos podido comprobar, nuestras respuestas rompían con su objetivo.
Otros, en cambio, han sacado partido, aprovechando las circunstancias. Lo que hemos visto no es la realidad de nuestra urbanización. Es una especie de engendro publi-reportaje de uno de los empresarios que se han aprovechado para promocionar sus negocios, clientes y producto a vender. Eso sí, después de ver la rentabilidad de ese negocio, creo que lo mejor es montar una inmobiliaria y dejarnos de informar a los vecinos.