La movilidad es una de las cuestiones que más inquietud genera entre los residentes de La Moraleja. Las retenciones durante las entradas y salidas de los colegios dificultan los desplazamientos cotidianos y afectan tanto a las familias que llevan a sus hijos a clase como a quienes necesitan salir de sus viviendas para acudir al trabajo.
Algunos residentes han denunciado que los atascos pueden prolongarse durante decenas de minutos. El problema se concentra especialmente en las franjas horarias de mayor actividad escolar, cuando se acumulan los vehículos en las calles de la urbanización.
A esta situación se suma el crecimiento residencial previsto en el entorno, con nuevos desarrollos que podrían incrementar el volumen de circulación en los próximos años.
Entre las propuestas planteadas para mejorar la movilidad figura estudiar la concentración de centros educativos en los terrenos de Buenavista, una iniciativa que todavía necesita análisis y decisiones urbanísticas. También, los vecinos reclaman que las nuevas infraestructuras viarias respondan al aumento de los desplazamientos.
El último informe trimestral de la Policía Local, correspondiente a julio, agosto y septiembre de 2026, contabilizó 648 intervenciones en el Distrito Urbanizaciones, aproximadamente el 15 % de las 4.459 actuaciones registradas en el conjunto de Alcobendas durante ese periodo.
Según los datos publicados, el 31 % de los requerimientos ciudadanos en este distrito estuvo relacionado con problemas de convivencia y cuestiones administrativas. El tráfico y la movilidad representaron el 25 %, mientras que la seguridad ciudadana y las solicitudes asistenciales supusieron un 22 % cada una.
Estas cifras ayudan a conocer qué asuntos generan más actuaciones policiales, aunque no equivalen necesariamente al número de delitos ni permiten concluir, por sí solas, que la criminalidad haya aumentado o disminuido.
La seguridad continúa siendo una de las cuestiones que los residentes y las entidades de conservación sitúan entre sus prioridades. Además de la vigilancia habitual, algunos vecinos han pedido disponer de información más clara sobre cómo actuar ante emergencias de gran magnitud.
Durante una reunión de la Junta Municipal del Distrito Urbanizaciones celebrada en octubre, vecinos plantearon la necesidad de contar con un protocolo específico ante un posible incendio de grandes dimensiones. Entre las cuestiones que solicitaron aclarar figuran las rutas de evacuación, los accesos que deberían utilizarse y las medidas básicas que convendría preparar en las viviendas.
La presencia de vegetación y las características de las parcelas residenciales hacen especialmente relevante que los residentes conozcan las instrucciones de los servicios de emergencia y sepan cómo actuar si fuera necesario abandonar sus casas.
La petición vecinal abre una cuestión práctica: ¿disponen los residentes de información suficiente sobre los procedimientos de evacuación y los canales oficiales de emergencia?
El estado de las calles, las aceras y los espacios ajardinados es otro de los aspectos que influyen en la calidad de vida de las urbanizaciones. En El Soto, la Entidad de Conservación ha recordado recientemente a los vecinos y las comunidades de propietarios la importancia de mantener podados los setos que invaden las aceras. La vegetación que sobresale puede estrechar el paso y dificultar la circulación de peatones, especialmente de personas mayores, familias con carritos infantiles y personas con movilidad reducida.
La entidad ha comunicado que ha enviado avisos a algunas comunidades para que corrijan estas situaciones. Cuando las incidencias no se resuelven, pueden trasladarse al Ayuntamiento para que actúe dentro de sus competencias.
El mantenimiento no se limita a la vegetación: el asfaltado, la conservación de los espacios públicos, la accesibilidad y la coordinación entre las entidades de conservación y el Consistorio también forman parte de las demandas que deben analizarse en cada zona.
Las nuevas viviendas previstas en el entorno de La Moraleja plantean interrogantes sobre la capacidad de las carreteras y los accesos para absorber más desplazamientos. El desarrollo de La Solana de Valdebebas contempla 1.393 viviendas y ha reabierto el debate sobre cómo organizar la circulación entre las nuevas áreas residenciales, los colegios y las urbanizaciones consolidadas.
Los residentes necesitan conocer qué actuaciones están aprobadas, cuáles se encuentran en fase de propuesta y qué plazos manejan las administraciones. Diferenciar esos tres escenarios es fundamental para valorar el alcance real de las soluciones anunciadas.