La actuación prevista supone retirar una torre de alta tensión de nueva instalación que estaba proyectada en la entrada de la urbanización. Además, se soterrarán alrededor de 100 metros de tendido eléctrico entre dos apoyos, de manera que el cableado dejará de quedar expuesto junto a las viviendas.
El anteproyecto contempla también modificar la ubicación de uno de los apoyos existentes. Actualmente se encuentra a unos 50 metros de las viviendas y la propuesta plantea desplazarlo otros 60 metros, hasta alcanzar la distancia máxima que permita la Dirección General de Carreteras.
La decisión pone sobre la mesa una cuestión que ha generado preocupación entre los residentes: la proximidad de las infraestructuras eléctricas a una zona habitada. Precisamente para disponer de nuevos datos, el Ayuntamiento ha anunciado un segundo estudio de emisiones electromagnéticas.
El Consistorio destinará 11.751 euros a este análisis, que comenzará durante el mes de octubre y realizará mediciones en 16 puntos diferentes. Entre ellos estarán el interior de las viviendas, las zonas comunes de la comunidad y el espacio situado bajo el tendido eléctrico.
Los resultados, según las previsiones municipales, se conocerán a finales de noviembre. El estudio permitirá disponer de nuevos datos sobre las condiciones existentes en el entorno, aunque el comunicado del Ayuntamiento no detalla cuáles serán los criterios que se utilizarán para determinar las posibles actuaciones posteriores en función de sus resultados.
El acuerdo sobre el tendido eléctrico se produce en paralelo a otras medidas anunciadas para una zona cuyo crecimiento y conexión con Madrid plantean también retos de movilidad. El Ayuntamiento ha alcanzado un acuerdo con el Consorcio Regional de Transportes para modificar el recorrido de la línea 155-B.
El nuevo itinerario está previsto antes de que termine el año y conectará directamente Camino de los Jardines con Plaza de Castilla. También se incorporarán nuevas paradas en el recorrido por Encinar de los Reyes y La Moraleja.
A estas actuaciones se suma un nuevo vial entre La Moraleja y Valdebebas. El Ayuntamiento sitúa su apertura al tráfico en la primavera de 2027, una vez finalicen las obras de asfaltado y urbanización.
El conjunto de anuncios refleja así una intervención simultánea sobre tres cuestiones sensibles para los residentes: las infraestructuras eléctricas, el transporte público y las conexiones viarias. En el caso del tendido, la solución definitiva todavía queda condicionada a la ejecución de las actuaciones previstas y a los permisos necesarios.
Por ahora, el Ayuntamiento presenta el acuerdo como una respuesta a las demandas vecinales. El próximo hito será la realización del estudio de emisiones en octubre y la publicación de sus resultados a finales de noviembre, mientras que el nuevo recorrido del autobús y la conexión viaria tienen calendarios de puesta en servicio diferentes.
La actuación sobre Camino de los Jardines pone de manifiesto, en cualquier caso, cómo la planificación de nuevas infraestructuras puede entrar en conflicto con los entornos residenciales ya consolidados. En Alcobendas, la solución acordada pasa ahora por reducir la presencia visible de la línea, aumentar la distancia respecto a las viviendas y recabar nuevos datos antes de completar el proceso.