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Alcobendas blinda el verano con 191 controles y más de 2.200 horas de vigilancia policial

Seguridad

La Policía Local intensificó sus patrullas durante julio y agosto en viviendas, comercios, zonas industriales y parques, con especial atención a los puntos más concurridos de la ciudad.

Redacción | Miércoles 02 de septiembre de 2026
Mientras buena parte de Alcobendas hacía las maletas y dejaba atrás durante unos días sus casas, sus calles y sus comercios, la Policía Local hacía justo lo contrario: aumentaba su presencia. El verano, con miles de vecinos fuera de sus domicilios y una mayor actividad en parques y espacios públicos, obligó a mantener la alerta. El resultado del Plan Vacaciones Seguras se traduce ahora en cifras: 191 controles, 2.249 horas de vigilancia preventiva y cientos de actuaciones policiales.

El dispositivo, desplegado entre el 1 de julio y el 31 de agosto, tuvo un objetivo claro: evitar que las vacaciones se convirtieran en una oportunidad para los delincuentes y garantizar al mismo tiempo la convivencia en las calles de Alcobendas.

Los agentes reforzaron la vigilancia en zonas residenciales y comerciales, pero también en aquellos lugares donde durante los meses de verano se concentra una mayor presencia de vecinos. La estrategia fue sencilla: más policías en la calle, más controles y una vigilancia especialmente orientada a prevenir robos e incidentes.

Durante esos dos meses se realizaron 191 controles de seguridad en diferentes puntos de la ciudad. Un despliegue que se completó con 406 informes, 29 comparecencias policiales y 16 diligencias por infracciones penales leves.

Drogas y alcohol

El balance incluye además 51 actas por tenencia o consumo de drogas y otras 52 por consumo de alcohol en la vía pública. A ellas se suman cuatro actuaciones relacionadas con armas y 16 peticiones de mantenimiento destinadas a corregir elementos que podían suponer un riesgo para la seguridad.

Pero si hubo una prioridad durante el verano fue la prevención de los robos. La ausencia temporal de numerosos vecinos convirtió las zonas residenciales en uno de los principales focos de vigilancia. La Policía Local destinó 2.249 horas a patrullar áreas residenciales y comerciales para mantener una presencia visible y disuasoria.

No se trataba únicamente de pasar con el coche patrulla. Los agentes reforzaron también las patrullas a pie, especialmente en calles, parques y espacios públicos con mayor afluencia. Una fórmula que permitió estrechar el contacto con los vecinos y detectar con mayor rapidez posibles problemas.

Parques bajo lupa

Los parques fueron algunos de los puntos bajo la lupa policial. El Parque de la Comunidad, la zona de Pablo Picasso, el Parque de Cataluña y el Parque del Espacio contaron con una vigilancia reforzada durante buena parte del verano.

La presencia policial buscaba prevenir tanto hechos delictivos como situaciones relacionadas con el consumo de alcohol, drogas o comportamientos que pudieran afectar a la convivencia. La apuesta municipal pasó por anticiparse al problema antes de que la incidencia terminara convirtiéndose en una emergencia.

El dispositivo coincidió además con uno de los momentos del año en los que las ciudades cambian de ritmo. Menos vecinos en sus domicilios, más personas en terrazas, parques y zonas de ocio y una mayor concentración de actividad en determinados puntos obligan a adaptar el despliegue policial.

En Alcobendas, esa adaptación se tradujo en una mayor presencia sobre el terreno. El Plan Vacaciones Seguras permitió mantener durante julio y agosto un dispositivo específico para vigilar viviendas, establecimientos y espacios públicos.

Tranquilidad en la ciudad

El concejal de Seguridad, Carlos Rodrigo, ha puesto el acento precisamente en esa labor preventiva y en la cercanía de los agentes con los ciudadanos. "Más allá de las cifras, lo importante es estar donde se nos necesita y anticiparnos a los problemas", ha señalado.

Para Rodrigo, la presencia policial durante el verano ha sido una de las claves para mantener la tranquilidad en la ciudad. "La presencia de nuestros agentes en calles, parques y zonas de mayor actividad durante estos meses ha sido fundamental para que los vecinos hayan podido disfrutar de un verano con total seguridad", ha añadido.

El balance deja así una fotografía de dos meses de vigilancia reforzada. 191 controles, más de 2.200 horas de patrullaje preventivo y cientos de actuaciones que muestran el alcance de un dispositivo diseñado para que las vacaciones no abrieran una ventana de oportunidad a los delitos.

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