Una torre de alta tensión de 47 metros de altura se ha convertido en el nuevo foco de preocupación para los vecinos de La Carrascosa, en el entorno de La Moraleja. La infraestructura se encuentra a apenas 30 metros de algunas viviendas y ha provocado una creciente movilización vecinal para reclamar que se modifique su ubicación o que el tendido eléctrico sea soterrado.
La torre forma parte de las actuaciones vinculadas al desarrollo de La Solana de Valdebebas y se encuentra en el término municipal de Madrid, mientras que las viviendas más próximas pertenecen a Alcobendas. Esta peculiar situación administrativa está en el centro de la polémica.
Los vecinos aseguran que la instalación ha aparecido prácticamente junto a sus viviendas y denuncian especialmente el impacto visual que supone una estructura de estas dimensiones en una zona residencial. En el entorno viven alrededor de 3.000 personas.
La principal reivindicación de los residentes es clara: alejar la torre de las viviendas o soterrar la línea eléctrica.
La preocupación no se limita al impacto visual. Algunos vecinos también han expresado inquietud por la proximidad de una instalación de alta tensión a sus hogares y por las posibles consecuencias de vivir durante años cerca del tendido.
En paralelo, también existe preocupación por el posible impacto que una infraestructura de estas características pueda tener sobre el valor y la percepción de las viviendas de la zona.
El Ayuntamiento de Alcobendas se ha posicionado del lado de los residentes y defiende la búsqueda de alternativas que permitan alejar la infraestructura de las viviendas o soterrar el cableado.
El problema es que la torre se encuentra en territorio de Madrid, aunque las viviendas afectadas estén en Alcobendas.
Esta frontera administrativa es precisamente uno de los elementos que complican la solución.
El Ayuntamiento de Madrid sostiene una versión diferente. Según la explicación ofrecida por el Consistorio madrileño, el proyecto fue trasladado a Alcobendas y no recibió alegaciones por parte del Ayuntamiento durante su tramitación. Madrid apunta además a que la situación actual estaría relacionada con el hecho de que Alcobendas no habría ejecutado el soterramiento de la parte del tendido que le corresponde.
De esta manera, los vecinos se encuentran en medio de una disputa administrativa mientras la torre ya está instalada a escasa distancia de sus viviendas.
La situación, por ahora, no está cerrada. Red Eléctrica se ha comprometido a estudiar posibles alternativas, entre ellas la posibilidad de modificar la solución prevista para el tendido. Los vecinos reclaman que ese estudio permita encontrar una solución definitiva y que la infraestructura deje de estar prácticamente a las puertas de sus casas.
El debate sobre el futuro de la torre se centra ahora en si técnicamente y económicamente es posible trasladar o soterrar el tendido.
Más allá de las competencias entre administraciones, la realidad para los residentes es que una torre de 47 metros ha quedado integrada en el paisaje inmediato de una zona residencial de La Moraleja.
La reivindicación vecinal pasa ahora por conseguir que las distintas administraciones y Red Eléctrica encuentren una solución que permita mantener la infraestructura eléctrica necesaria para el desarrollo de la zona, pero alejándola de las viviendas.
Mientras tanto, los vecinos de La Carrascosa mantienen la presión para que la torre no se convierta en una infraestructura permanente a escasos metros de sus hogares.