Agosto cambia el ritmo habitual de La Moraleja. Muchas familias aprovechan estas semanas para viajar y abandonar durante varios días sus viviendas, especialmente los grandes chalés y casas unifamiliares, que pueden convertirse en un objetivo para los delincuentes si acumulan señales evidentes de ausencia.
La seguridad empieza antes de cerrar la puerta y marcharse. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad recomiendan no dejar evidencias de que la vivienda está vacía y adoptar una serie de medidas sencillas antes de iniciar las vacaciones.
Una vivienda con todas las persianas bajadas durante varios días puede revelar fácilmente que sus propietarios están fuera.
Por eso, siempre que sea posible, es recomendable mantener alguna persiana en una posición habitual y utilizar sistemas automáticos que permitan modificar su posición durante el día.
También conviene evitar dejar luces permanentemente encendidas. Los temporizadores o sistemas de domótica permiten simular cierta actividad dentro de la vivienda.
Uno de los detalles que más rápidamente puede revelar una ausencia prolongada es un buzón lleno de cartas y publicidad.
Antes de viajar conviene pedir a una persona de confianza que recoja periódicamente la correspondencia y retire folletos o paquetes que puedan acumularse en la entrada.
Tampoco es recomendable anunciar en redes sociales que la vivienda se encuentra vacía o publicar en tiempo real fotografías del viaje.
En los chalés, especialmente en viviendas con grandes parcelas y varios accesos, los sistemas de seguridad pueden desempeñar un papel importante.
Una alarma conectada a una central receptora, cámaras de vigilancia y sensores en puertas y ventanas permiten detectar movimientos o accesos no autorizados y recibir avisos cuando se produce una incidencia.
La tecnología permite además controlar determinados elementos de la vivienda desde el teléfono móvil, como cámaras, iluminación o accesos.
Antes de marcharse es importante realizar una última comprobación de todos los puntos de acceso.
Puertas de entrada, ventanas, puertas de garaje, accesos laterales y zonas traseras deben quedar correctamente cerrados.
En una vivienda unifamiliar también es recomendable revisar especialmente los puntos menos visibles desde la calle, ya que pueden ofrecer mayor privacidad a quien intente acceder al inmueble.
Una casa completamente a oscuras durante varios días puede transmitir una señal clara de ausencia.
Los sistemas de iluminación programada permiten encender y apagar determinadas luces a diferentes horas y crear una apariencia de actividad.
En el exterior, una iluminación adecuada también puede ayudar a reducir zonas especialmente oscuras alrededor de accesos y caminos.
En urbanizaciones donde existe una relación habitual entre vecinos, la colaboración puede ser especialmente útil durante las vacaciones.
Dejar las llaves a una persona de confianza permite solucionar rápidamente problemas como una persiana que se queda atascada, una alarma que salta o una fuga de agua.
También puede pedir que alguien compruebe periódicamente el estado de la vivienda y retire correspondencia o paquetes.
Si un vecino observa a una persona sospechosa merodeando por una vivienda, detecta una puerta abierta o encuentra signos de que alguien puede haber entrado, no debe enfrentarse directamente a esa persona ni acceder al inmueble.
Lo recomendable es mantenerse en un lugar seguro y avisar inmediatamente a los servicios de emergencia o a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
En caso de encontrar la vivienda aparentemente forzada después de regresar de vacaciones, tampoco conviene entrar ni tocar objetos hasta que pueda realizarse la correspondiente inspección.
Las redes sociales pueden convertirse involuntariamente en una fuente de información sobre los movimientos de una familia.
Publicar fotografías anunciando que toda la familia está fuera durante varios días o compartir la ubicación exacta de las vacaciones puede facilitar información innecesaria sobre la ausencia de los propietarios.
Una opción más prudente es publicar las fotografías cuando ya se haya regresado a casa.
Las viviendas unifamiliares tienen características que obligan a prestar atención a más puntos de acceso que un piso convencional.
Garajes, puertas laterales, jardines, zonas traseras, ventanas de plantas bajas y cerramientos perimetrales deben formar parte de la revisión antes de salir.
En La Moraleja, donde predominan las viviendas de gran tamaño y parcelas amplias, mantener estos accesos correctamente protegidos es especialmente importante.
La mayoría de estas medidas no requieren grandes inversiones. Evitar señales de ausencia, mantener cierta actividad aparente, reforzar los accesos y contar con un vecino o persona de confianza son acciones sencillas que pueden dificultar que una vivienda sea identificada como un objetivo fácil.
Con miles de desplazamientos durante agosto, preparar la vivienda antes de cerrar la puerta puede ser tan importante como preparar el equipaje.