Los trabajos, que ya se encuentran en marcha, se desarrollan en una primera fase entre las calles Manuel Gómez Oria y Primero de Mayo. La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García, ha visitado el inicio de las obras acompañada por los concejales de Obras y del Distrito Centro, Jesús Montero y Félix Casanova.
Durante la visita, la regidora destacó que esta actuación responde a una demanda histórica de los vecinos. "La calle Constitución llevaba demasiados años esperando una transformación de esta envergadura y hoy demostramos que cumplimos nuestra palabra", afirmó. Asimismo, subrayó que el proyecto permitirá disponer de "aceras más anchas, un entorno mucho más agradable y verde y una mayor accesibilidad para todos".
La actuación abarcará cerca de 5.000 metros cuadrados entre aceras y calzada, donde se renovarán completamente los pavimentos y se eliminarán barreras arquitectónicas para garantizar un itinerario peatonal accesible, especialmente para personas con movilidad reducida. Además, se mejorarán los accesos a algunos portales para facilitar el tránsito.
El proyecto también contempla importantes medidas para reforzar la seguridad vial. Entre ellas destacan la creación de nuevos pasos de peatones en plataformas únicas, la renovación de la señalización y la implantación de plazas de aparcamiento en batería marcha atrás, una disposición que facilita las maniobras y permite cargar y descargar el maletero desde la acera con mayor seguridad.
En el ámbito medioambiental, la remodelación incluirá la instalación de alumbrado público con tecnología LED de bajo consumo y un sistema inteligente de gestión del riego que permitirá optimizar el uso del agua y reducir el impacto ambiental.
La imagen de este tramo de la calle Constitución también cambiará de forma significativa gracias a la incorporación de nuevo mobiliario urbano, con bancos, papeleras y jardineras, así como la plantación de nuevos árboles que contribuirán a crear un espacio más agradable y sostenible para vecinos y visitantes.
Las obras servirán igualmente para renovar parte de la red de saneamiento. El Ayuntamiento sustituirá los tramos del colector que presentan un mayor deterioro y reparará el resto mediante un sistema de encamisado con manga continua, una técnica que minimiza las excavaciones y prolonga la vida útil de la infraestructura.