El Club de Tenis La Moraleja vive un nuevo episodio de tensión institucional tras la dimisión de su presidente, José Aristondo Maruri, que ha anunciado su salida del cargo junto con el cese de la actual junta directiva.
En un WhatsApp remitida a los socios -dado que parte de la junta directiva le ha impedido que lo haga por los medios oficiales-, Aristondo explica que la decisión responde a “discrepancias surgidas con varios miembros de la Junta Directiva” en relación con la gestión de determinadas cuestiones internas.
El ya expresidente señala que detectó “posibles irregularidades” que, a su juicio, debían ser aclaradas mediante una investigación interna o la intervención de un auditor externo independiente. Según su versión, la propuesta fue sometida a votación en la última reunión de la junta, siendo rechazada por cinco votos en contra, dos a favor y una ausencia.
Ante este escenario, Aristondo afirma que no puede continuar al frente del club por responsabilidad institucional y personal. Una dimisión implica el cese de la junta directiva, que quedará en funciones de manera provisional hasta la convocatoria de nuevas elecciones conforme a los estatutos.
El dirigente también ha querido poner en valor el trabajo realizado durante su mandato, destacando mejoras en la gestión del club y la incorporación de un nuevo director. Asimismo, ha manifestado su intención de volver a presentarse en el próximo proceso electoral, liderando un nuevo equipo.
La crisis interna llega en un momento delicado para la entidad, que en las últimas semanas ya había generado debate entre los socios por distintas decisiones de gestión. Entre ellas, la instalación de una antena de telefonía en el recinto y la aplicación de importantes descuentos para nuevos socios. Unas medidas que han dividido a la masa social entre quienes apoyan la modernización del club y quienes critican la falta de transparencia en la toma de decisiones.
El Club de Tenis La Moraleja, fundado en 1972, es uno de los referentes deportivos y sociales del norte de Madrid y en los próximos días se espera la constitución de una junta provisional encargada de organizar el nuevo proceso electoral. Mientras tanto, crece la expectación entre los socios ante el futuro inmediato de la entidad y la posible continuidad del proyecto iniciado por Aristondo.