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Una vulnerabilidad en los coches modernos podría permitir rastrear vehículos

Seguridad y privacidad

Un estudio de IMDEA Networks revela que los sensores de presión de neumáticos emiten señales sin protección, accesibles con dispositivos baratos

Redacción | Domingo 12 de abril de 2026
Vecinos de La Moraleja y Alcobendas podrían verse afectados por una brecha tecnológica que permite identificar y seguir vehículos sin necesidad de cámaras. La investigación advierte de riesgos reales para la privacidad en entornos residenciales.

Un estudio reciente del instituto IMDEA Networks ha puesto en evidencia una posible vulnerabilidad en los sistemas de control de presión de neumáticos de los vehículos modernos, una tecnología ampliamente presente en coches que circulan por zonas residenciales como La Moraleja y el resto de Alcobendas.

Tecnología útil… pero con riesgos

El sistema de monitorización de presión de neumáticos (TPMS) es obligatorio en muchos vehículos desde hace más de una década y contribuye a mejorar la seguridad vial. Sin embargo, los investigadores han detectado que estos sensores emiten señales inalámbricas sin cifrar, incluyendo un identificador único que permite reconocer cada coche.

Esto implica que, con un simple receptor de radio de bajo coste, sería posible captar estas señales y seguir el rastro de un vehículo sin necesidad de cámaras ni contacto visual.

Posible seguimiento sin ser detectado

El estudio demuestra que las señales pueden captarse a más de 50 metros de distancia, incluso a través de paredes o en garajes. En zonas como La Moraleja, donde abundan viviendas unifamiliares y urbanizaciones privadas, esto podría facilitar el seguimiento discreto de vehículos en accesos, aparcamientos o vías cercanas.

Los investigadores lograron analizar más de 20.000 coches y recopilar millones de señales, asociando incluso las cuatro ruedas a un mismo vehículo para mejorar la precisión del rastreo.

Impacto en la privacidad

Más allá del estado de los neumáticos, este tipo de seguimiento permitiría deducir hábitos cotidianos, como horarios de entrada y salida del domicilio, rutas frecuentes o lugares visitados. Una información especialmente sensible en entornos residenciales.

Ante estos hallazgos, los expertos recomiendan reforzar la seguridad de estos sistemas mediante el cifrado de las comunicaciones y la modificación periódica de los identificadores emitidos.

Mientras tanto, el estudio abre un debate relevante también a nivel local: cómo garantizar que las tecnologías diseñadas para mejorar la seguridad no comprometan la privacidad de los vecinos.

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