El conjunto madrileño salió mejor al partido, mostrando personalidad y eficacia para adelantarse en el marcador ante un VRAC que tardó en encontrar su ritmo. Sin embargo, una superioridad numérica permitió a los vallisoletanos darle la vuelta al resultado y asumir el control del partido, sosteniendo una ventaja mínima durante buena parte del encuentro gracias a su solidez defensiva y al acierto de Taibo desde el pie.
Cuando todo parecía encaminado hacia una nueva final del conjunto quesero, Alcobendas volvió a golpear. A falta de cinco minutos para el final, un ensayo culminó la insistencia madrileña y silenció Pepe Rojo, certificando una victoria de enorme mérito y confirmando la capacidad del equipo de Garrido para competir en escenarios de máxima exigencia. El triunfo premió la fe y la constancia de un Alcobendas que nunca perdió la cara al partido y que supo aprovechar su oportunidad en el momento decisivo
Por su parte, en el Estadio Nacional Complutense, el duelo entre Complutense Cisneros y Huesitos La Vila ofreció dos mitades muy diferenciadas, con un resultado final de 39-21 favorable al conjunto madrileño. La primera parte fue un ejercicio de control absoluto por parte del equipo vilero, que marcó el ritmo desde el inicio y se adelantó en el marcador apenas dos minutos después del saque inicial. La Vila dominó el territorio y el juego, apoyado en una defensa muy ordenada que apenas permitió a Cisneros instalarse en campo contrario durante los primeros cuarenta minutos.
Tras el descanso, el guion cambió por completo. Cisneros incrementó la intensidad, apostó por un juego de desgaste constante y fue minando poco a poco la resistencia de un Huesitos La Vila que trató de aguantar como pudo las embestidas locales. Empujado por su público y con mayor continuidad en las fases estáticas y el juego cercano, el conjunto madrileño fue sumando puntos hasta darle la vuelta al marcador y romper definitivamente el partido. La Vila dispuso de alguna opción para recortar distancias, pero no logró concretarlas, y Cisneros acabó sellando su pase a la final con una segunda parte de gran nivel.
Con estos resultados, Silicius Alcobendas Rugby y Complutense Cisneros se citan en la gran final de la Copa del Rey, tras dos semifinales que confirmaron la exigencia del formato y la capacidad de los equipos para adaptarse a partidos de máxima presión. El título ya tiene aspirantes, y el desenlace promete un nuevo capítulo cargado de emoción.