“En Alcobendas, desgraciadamente, la respuesta empieza a ser evidente. Basta con mirar los Presupuestos de la Comunidad de Madrid para 2026. Mientras otros municipios han logrado inversiones relevantes en infraestructuras, transporte o equipamientos públicos, Alcobendas apenas aparece. La inversión autonómica es mínima, claramente insuficiente para una ciudad de más de 120.000 habitantes.
Lo más preocupante no es solo la falta de inversión, sino la actitud de la alcaldesa del PP. No ha levantado la voz, no ha exigido explicaciones ni ha defendido a la ciudad ante su propio partido. El silencio institucional ante unos presupuestos claramente injustos dice mucho de las prioridades de este gobierno municipal. Cuando toca elegir entre defender a Alcobendas o no incomodar a la Comunidad de Madrid, la alcaldesa lo tiene claro.
Esta falta de liderazgo no es un hecho aislado. Se suma a una gestión municipal que, tras dos años de mandato del PP, empieza a dejar datos y realidades difíciles de maquillar. La inseguridad ha aumentado durante dos años consecutivos, situando a Alcobendas como una excepción negativa en su entorno.
A ello se añade el deterioro visible de la ciudad. Calles más sucias, parques descuidados, aceras sin mantenimiento y una sensación generalizada de dejadez que se percibe especialmente en barrios que antes estaban bien atendidos. La limpieza y el mantenimiento, servicios básicos que deberían ser una prioridad absoluta, han pasado a un segundo plano frente a la propaganda y los anuncios sin resultados.
Alcobendas necesita un alcalde que alce la voz cuando la Comunidad de Madrid la ignora, que se preocupe por la seguridad de sus vecinos y que mantenga la ciudad en condiciones dignas. No es una cuestión ideológica, es una cuestión de responsabilidad y de compromiso con quienes viven aquí.
El nuevo año debería servir para rectificar. Pero, si algo hemos aprendido en estos dos últimos años, es que cuando falta gestión y sobra propaganda, los problemas no se resuelven solos.”