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La importancia del ejercicio físico como fuente de salud y bienestar

Miércoles 04 de junio de 2014

Observaciones: es imprescindible para la temática de los viajes de aventura recibir los siguientes datos: edad, sexo, días disponibles, número de viajeros, época del año y presupuesto económico.
Las ediciones de mis libros están prácticamente agotadas en toda España.  Para que los lectores de La Tribuna puedan  disponer de algunos ejemplares de Los Suplementos alimenticios del S.XXI o 74 años buscando la aventura, pueden encontrarlos en la tienda de fotocopias Truckeray, situada en el Centro Comercial  El Bulevar (Paseo de Alcobendas, nº 10).
 



Por último, tanto La Tribuna como yo personalmente, no aceptamos ningún tipo de responsabilidad civil ni penal, o cualquier otra reclamación provocada como resultado de realizar un viaje de aventura a cualquier sitio (wilferness: aventuras a sitios sin presencia humana) recomendado por su autor y, que por algún motivo tuviese consecuencias adversas. La garantía cero en la aventura no existe y nunca existirá.

Muy apreciado Sr. Van Dam. Somos un matrimonio de 67 y 65 años, que por los pasos lógicos que da la vida nos hemos quedado solos, pues nuestros hijos se han casado y para colmo de males nuestra situación económica ha empeorado bastante. Nos llamamos Ricardo y Asunción, vivimos en el Soto de la Moraleja y la pregunta consiste en qué cambio debemos hacer a la vida que llevamos (un poco triste y depresiva).
- Hace muchos años que los principales problemas que afectaban a nuestra salud venían causados por epidemias, plagas y enfermedades infecciosas. Actualmente todo está cambiando: desde el estrés, gran causante de muchas enfermedades (cada vez más demostrado), agravante de otras como los dolores de espalda (alarmante la gran cantidad de seres humanos que padecen este mal), dolores de cabeza, de muy difícil diagnóstico y tratamiento, la artritis, la hipertensión, problemas del corazón, alcoholismo (más casos de los que pensamos), drogadicción (de baja y alta intensidad)... Todo ello unido a una vida sedentaria y a la falta de ejercicio potencian enormemente la salud psicológica de las personas.
No debemos ignorar que el cuerpo y la mente son interdependientes. Si conseguimos que los dos funcionen positivamente el resultado es la salud, y como consecuencia de ella, la felicidad. Las personas impacientes, que no saben relajarse ni un solo momento, son las que corren un mayor riesgo de ataque cardiaco. Lo que quiero dejar bien claro es que la felicidad juega un papel básico en nuestra salud (y viceversa).
Aquellas personas que realizan periódicamente algún ejercicio, deporte o entretenimiento serio, después de éste, se encuentran mejor psíquicamente, más optimistas, si «había» algún problema éste es minimizado: el panorama se contempla mejor.
En ciertos momentos «críticos» un paseo de 20 minutos cambia el panorama por arte de magia. Cuando uno se preocupa un poco por su físico (sin excederse) el resultado es inmediato y es cuando se empieza a disfrutar con las cosas pequeñas (o grandes) que nos ofrece la vida: la comida, el amor, el sexo, el descanso, etc. De todo se obtiene un provecho altamente positivo.
La felicidad y la salud son conceptos sinónimos; es difícil encontrar uno sin el otro. Hay que hacer un esfuerzo mental (y garantizo que merece la pena) para conseguir que las presiones del día a día trabajen a nuestro favor en lugar de hacerlo en contra (minando poco a poco nuestra salud y felicidad).
Hasta hace pocos siglos el ser humano tenía una vida máxima de 30 años, hoy ya estamos acostumbrados a personas que pasan de los 80.
Pero no es sólo vivir más años sino con más calidad de vida; a nadie le gustaría vivir de los 80 a los 100 años sentado en un sillón viendo la TV y pensando que ya no sirven para nada y que dependen de los demás.
El proceso de envejecimiento, que normalmente comienza hacia los 60 años ( hay quienes psicológicamente lo comienzan a los ¡40 años¡ y otros a los 95), todos conocemos varios casos del «viejo prematuro».
El ejercicio, el deporte y una buena nutrición son básicos, pero si por alguna causa surge un mal «estado anímico» ( salud psicológica) todo se va al traste inmediatamente.
Los factores que afectan al estado anímico, especialmente en las personas mayores, son un compendio de varias, citaré las ocho que considero más comunes:
-La disminución de la autoestima.
-La falta de autonomía.
-No acomodarse a los nuevos tiempos.
-Soledad.
-No adaptarse a la nueva vida de esta etapa mayor.
-No aceptar nuestra imagen.
-No saber ocupar el tiempo libre.
-La vida sedentaria.
Estos ocho puntos se pueden resolver y superar realizando cualquier ejercicio físico. La edad no contraindica ninguna actividad física, aunque habrá casos con limitaciones por alteraciones físicas (invalidez de algún tipo o enfermedad).
Cada individuo es un ente aislado y cada individuo se va deteriorando poco a poco. No se envejece de golpe.


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